Valor «El respeto»
Damos gracias a Dios porque comenzamos con un nuevo año escolar. Nuestras aulas alberga a los estudiantes para que reciban una educación y, algo muy importante, conforme a nuestro sello cristiano, la Palabra de Dios. A través de ella queremos que nuestros alumnos sean formados con valores sociales y cristianos, siendo el Gran ejemplo a seguir e imitar, Cristo Jesús.
Nuestro colegio desde el año pasado está trabajando las “fortalezas del carácter” con toda la comunidad hooveriana. Empezamos este mes de marzo con “Soy Respetuoso”, que es creer en el valor intrínseco de cada persona. Tratar con consideración a los demás y a mí mismo.
La Sagrada Escritura dice: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; ….” San Mateo 7:12, siendo este versículo bíblico un gran principio del respeto. La semblanza de Cristo nos muestra que Él es digno ejemplo de imitar: “Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.” San Lucas 2:51 y 52.
El respeto debe comenzar en lo que es el primer lugar de formación: el hogar, ya que la enseñanza y formación valórica recibida en la casa es practicada en otros lugares, sin embargo, cuando no hay formación valórica, el niño o adulto refleja a través de su conducta lo que son en la familia, siendo evidente la falta de corrección y disciplina: “La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.” Proverbios 29:15.
La Biblia nos enseña a quienes tenemos que respetar, tomando como base el siguiente versículo bíblico: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.” Romanos 13:1. Toda persona tiene que reconocer en humildad la autoridad establecida y respetarla de una manera transversal, dejando de lado prejuicios, ideologías, y si hay formas de pensar distintas, actuar de manera respetuosa: “Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.” 1ª de Pedro 2:13 y 14. En el hogar, el respeto a la familia es un principio y mandamiento bíblico que no hay que pasar por alto y que tiene alcance para los hijos y padres: “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Efesios 6:1 al 4.
Al mirar la actual sociedad y la nueva generación podemos darnos cuenta de una evidente decadencia de los valores, no se mira por el bien de los demás, no se valora a las otras personas, no se respetan los derechos de las demás gentes, la persona no se hace responsable de sus malos actos o tratos, no hay respeto a sí mismo, etc.
Jesús dijo: “… aprended de mí …”. Él es nuestro modelo ya que siendo el Hijo de Dios respetó a sus padres terrenales y también respetó y obedeció lo que su Padre le encomendó.
Practiquemos el “respeto” y así contribuyamos para tener una mejor sociedad y, por sobre todo, ser “luz del mundo”. San Mateo 5:14.
Pr Pablo San Martín González
Directos Área Espiritual
Fundación Educacional Dr. Willis Hoover K.

